Purr, el perfume de Katy Perry
La Navidad está a la vuelta de la esquina y empieza el problema de siempre: ¿qué regalar a mis seres más queridos? La verdad es que suele ser complicado saber qué es lo idóneo, más que nada porque a uno se le acaban las ideas. Sin embargo, para eso estamos nosotros y hoy quiero hablaros de un perfume que creo que puede convertirse en un gran acierto, ya sea para alguien a quien aprecies mucho o para ti misma.

Los anuncios de perfumes ya empiezan, ya nos están dando la lata en televisión como suele ser habitual. Chico perfecto y chica perfecta se conocen casi por casualidad gracias al aroma que desprende el perfume de turno. Eso cuando no estamos hablando de la fragancia de alguna diva como Beyoncé o Britney Spears, por citar un par de ellas.

Este último caso es el que vendría a hacer referencia a Purr, el primer perfume de Katy Perry. La joven cantante estadounidense, que recientemente se ha casado con Russell Brand en la India, se ha ganado el aprecio de muchos aficionados a la música con temas tan pegadizos como el ‘California Gurls’ (sí, lo he escrito bien, es con “u”).

La fragancia viene dentro de un frasco muy original con forma de gatita. Es de color violeta y destaca el detalle de los ojos en brillante y el collar que cuelga con un corazón plateado. Como suele ser habitual en este tipo de productos, estará disponible en dos formatos, uno con más capacidad que el otro. Pese a que todavía no hemos tenido el placer de probarla, podemos deciros que tiene un aroma fresco y cítrico con notas de néctar de durazno y manzana verde con bambú, flor de jazmín, rosa, orquídea de vainilla, ámbar y sándalo blanco. La verdad es que pinta bien.