Urticaria crónica: ronchas, hinchazón y picores en la piel
Si tienes picor muy intenso en la piel, han aparecido ronchas o tienes hinchazón, quizás tengas urticaria crónica. Se trata de una enfermedad dermatológica que se caracteriza por la presencia de ronchas y/o angioedema (hinchazón de la piel) de tamaño variable acompañadas de picor. Esto se produce por la liberación principalmente de histamina, una sustancia que producen unas células denominadas mastocitos. Los síntomas duran más de 6 semanas y a menudo el problema es insoportable.

Los brotes de habones aparecen y desaparecen, pueden brotar durante unas horas en un área, para luego
desaparecer y volver a presentarse en una parte diferente. Los estudios han demostrado que cerca de la mitad de los casos de urticaria crónica son de origen autoinmune, de modo que se detecta la presencia de un tipo de anticuerpos que producen una estimulación crónica de los mencionados mastocitos. Pero, en un porcentaje muy elevado las causas se desconocen.


¿Cómo tratar la urticaria crónica?

Lo primero es que tu médico diagnostique la urticaria, seguidamente tratar la enfermedad y controlar su evolución. Llevar un diario de los síntomas te ayudará a disponer de información detallada sobre la duración de los habones y/o la hinchazón, y cómo afectan a tu vida cotidiana será de gran ayuda para cuando acudas a la consulta de tu dermatólogo. Tomar fotos también te ayudará a explicar el tamaño, la forma y el color de las ronchas.

Después de haber hablado de tus síntomas y de cómo te afectan, normalmente tu médico te examinará la
piel para ver la extensión, el tipo y la localización de los habones o el angioedema. Por lo general, tu médico también analizará la influencia de desencadenantes externos como por ejemplo el frío, el calor, la presión o el ejercicio físico.

Tu médico puede solicitarte algunos análisis de sangre rutinarios y pruebas de alergia. Los análisis de sangre ayudan a detectar marcadores inflamatorios en el organismo, que podrían significar que hay otra causa para los síntomas que padeces. En la mayoría de los casos no es necesario realizar un gran número de pruebas, excepto si la información de la historia clínica sugiere que podría haber una enfermedad subyacente.

La vida diaria de las personas que padecen de urticaria crónica se ve alterada en muchas de sus facetas. Se producen trastornos del sueño a causa del picor, que dificulta su conciliación y que provoca despertares en mitad de la noche, así como fatiga, irritabilidad, y sensación de pérdida del control de sus vidas.

El intenso picor, las ronchas y el angioedema, así como la súbita e impredecible aparición de estos síntomas, constituyen la mayor fuente de estrés y generan un gran impacto emocional y psicológico, que puede contribuir a desarrollar estados de ansiedad y depresión. Por esa razón es tan importante visitar a tu médico y tratar la enfermedad de la forma correcta porque se puede curar.